Deslizamientos de tierras en Subiza (Navarra) – Parte primera

Pista desplazada y agrietada por un deslizamiento

El día 21 de febrero desayuné con una noticia en los periódicos locales que me dejó atónito. Se había producido un gran deslizamiento de tierras en las cercanías de la localidad de Subiza (Navarra), muy cerca del lugar donde resido. Las intensas lluvias y las nevadas de las últimas semanas parecían estar en el origen. Como geólogo que soy, estaba en la obligación de acercarme y comprobar por mi mismo el alcance del movimiento…

Antes de comenzar tengo que aclarar que no soy ni un experto ni un erudito en el tema de los movimiento de laderas, y que, por lo tanto, no pretendo sentar cátedra con este artículo. Sólo me he acercado a los deslizamientos con un afán de comprensión desde un punto de vista de un mero aficionado. Todo lo que aquí escriba está basado únicamente en la observación de campo, lo que conlleva unas enormes limitaciones. No he obtenido ninguna muestra para hacer estudios de granulometría, composición, densidad o plasticidad de los materiales afectados, ni he tomado datos geométricos del área afectada. Por lo tanto, no pretendo erigirme en autoridad en el tema, sólo deseo expresar de una forma lo más amena posible, mis propias impresiones y observaciones.

Encuadre geográfico y marco geológico

Subiza es una localidad perteneciente al municipio de Cendea de Galar, situado en la Cuenca de Pamplona, en la Comunidad Foral de Navarra.

Mapa geológico de Subiza

En este mapa geológico, tomado de la página web del Gobierno de Navarra, he marcado en color rojo, el área aproximada donde se localizan los deslizamientos. La Unidad geológica afectada, es la representada en el mapa de color gris (lo que indica que debe ser del Cuaternario) y numerada como 515. En la Memoria del mapa se señala que constituye un piedemonte que se extiende por todo el borde oriental de la Sierra del Perdón. Litológicamente está constituido por conglomerados heterométricos (de diferentes tamaños), con una abundante matriz (material más fino de arenas y arcillas), de forma que los cantos no suelen estar en contacto entre sí, sino englobados entre los materiales más finos.

Deslizamientos y flujos de lodo

Saliendo de Subiza por una pista de tierra bien asentada que se dirige al noroeste, en dirección hacia la Sierra del Perdón, aparece a los pocos metros de abandonar el pueblo, una bifurcación. Tomaremos la pista de la izquierda que se conoce con el nombre de Camino del Monte (tal y como aparece en el mapa geológico anterior) . Tras recorrer aproximadamente un kilómetro, comienzan a aparecer los primeros indicios de los deslizamientos.

Efectos de un deslizamiento

El camino aparece desplazado un par de metros y en los campos de labor de los alrededores hay un gran número de grietas, montículos y hondonadas en las que se acumula el agua de escorrentía formando grandes charcos. A partir de aquí, comienza un auténtico caos de escarpes, deslizamientos y flujos afectando a un área de gran tamaño en el piedemonte de la Sierra del Perdón.

He utilizado el plural, deslizamientos, porque lo primero que llama la atención es que no se trata de un único deslizamiento, sino de un gran número de pequeños deslizamientos, bien sucesivos a lo largo de la pendiente, o bien adyacentes entre sí y aparentemente desconectados, aunque afectando todos ellos a una misma zona. Además estos deslizamientos terminan derivando en otro tipo de movimiento de ladera. Pero no voy a adelantar de momento nada más…

A continuación, voy a mostrar tres de estos movimientos en masa, pero sin dejar de tener en cuenta que se han desarrollado varios más. Les denominaré, a efectos prácticos de comprensión, de mayor a menor cercanía al pueblo, deslizamientos I, II y III.

Deslizamiento I

Deslizamiento de tierras

La fotografía superior muestra la cabecera de uno de los deslizamientos que se observan desde el camino. Esta cabecera es compleja pues está constituida por varios escarpes de forma semicircular, adyacentes entre sí. Aparentemente, los materiales afectados no se han desplazado a una gran distancia, pues se distingue el cultivo que permanece en la superficie de la masa deslizada.

Escarpe semicircular de un deslizamiento

En esta otra fotografía se observa uno de esos escarpes de forma más o menos semicircular. La altura del escarpe supera el metro. El material afectado (con una litología muy variada, desde arcillas a cantos como los muchos que se pueden ver en la fotografía de color blanco) presenta un aspecto caótico, lo que muestra una intensa deformación.

Deslizamiento en tierras de cultivo

Esta fotografía está tomada unos metros ladera abajo, mirando hacia la cabecera del deslizamiento. Se observan en la parte superior de la instantánea, dos de los escarpes principales de morfología semicircular. El escarpe de cabecera de la izquierda se corresponde con el de la fotografía anterior y se continua con un escarpe longitudinal que delimita lateralmente el deslizamiento. Se aprecia muy bien el paso gradual de este escarpe lateral que marca el hundimiento de la masa deslizada respecto a la superficie original del terreno, a una zona estrecha donde la masa deslizada se levanta, elevándose respecto de dicha superficie original, la cual se corresponde con la superficie de cultivo a la izquierda de la fotografía.

A diferencia de lo que ocurre junto al escarpe principal o de cabecera, el material deslizado parece comportarse como una única masa conjunta, sin apenas deformarse.

Deslizamiento en Subiza

Al desplazarse ladera abajo, se observa mirando hacia la cabecera desde el otro lateral, que realmente el material deslizado no se comporta como una masa uniforme, sino que se abomba en unas zonas y se hunde en otras dando lugar a una superficie muy irregular en el que las depresiones se rellenan de agua.

Deslizamiento en Navarra

Si se continúa aún más ladera abajo, aparece un nuevo escalón (en el centro de la fotografía), al pie del cual se presenta el material deslizado, como una masa muy caótica y fracturada, que refleja una intensa deformación. Las numerosas fracturas que rompen el material en múltiples fragmentos son transversales al movimiento. Ese nuevo escalón constituye un escarpe a partir del cual el deslizamiento se reactiva.

En la literatura geológica, los deslizamientos que presentan varios escarpes sucesivos ladera abajo, se conocen como deslizamientos múltiples. Arriba de este nuevo escarpe, se aprecian los escarpes de cabecera que, por efecto de la perspectiva, parecen próximos al primero.

Deslizamiento de tierras

Mirando hacia el pie del deslizamiento múltiple se observa en primer plano y a la izquierda un escarpe lateral. A la derecha se aprecia apenas el final del escarpe lateral de la otra orilla. Aquí, el deslizamiento ha procado la evacuación del material geológico, el cual ha sido depositado ladera abajo, dando lugar a unas estructuras en forma de lóbulo que se aprecian al fondo de la fotografía. El material que aún permanece entre los laterales del deslizamiento, también presenta un aspecto caótico. Esta parte final ya no parece exactamente un deslizamiento…

Deslizamientos en Subiza (Navarra)

Desde este deslizamiento (en primer plano) se puede observar parte de los otros dos movimientos en masa que quiero mostrar. El primero de ellos (deslizamiento II) muestra una terminación en forma de lóbulo muy característica. El último de ellos (deslizamiento III) asoma detrás.

Deslizamiento II

Escarpe principal de un deslizamiento

El siguiente deslizamiento que quiero describir se sitúa al oeste del anterior, pero a una mayor altura topográfica. La fotografía superior muestra el escarpe principal en la cabecera del deslizamiento. Esta cabecera se localiza unos metros ladera arriba del extremo superior de los campos de labor. La vegetación que cubría la superficie de esa cabecera estaba compuesta de un abundante estrato herbáceo, acompañado de arbustos espinosos (Rosa sp., Crataegus monogyna, etc.). Además, aparecían algunos pies de pequeño porte de quejigo (Quercus faginea).

El escarpe principal está asociado con otras fracturas concéntricas que delimitan estrechos bloques de material geológico cubiertos por los restos de la vegetación original. Estos bloques se disponen en forma de escalón desde el escarpe principal. Todo ello afecta tanto al suelo como a los materiales geológicos definidos anteriormente como un piedemonte.

Cabecera del deslizamiento de Subiza

Deslizamiento de Subiza

Deslizamiento de Subiza (Navarra)

En esta sucesión de tres fotografías se aprecia el deslizamiento desde su cabecera al cuerpo del mismo, quedando perfectamente delimitado por un escarpe lateral que llega a alcanzar varios metros de altura. Hacia el cuerpo del deslizamiento, ladera abajo desde la cabecera, la masa deslizada se muestra con un aspecto continuo, como si se hubiese desplazado como un único cuerpo uniforme. Sin embargo, se aprecia la irregularidad de su superficie, con abultamientos y depresiones que indican que realmente la masa se ha deformado. Asimismo aparecen grietas transversales al movimiento, tal y como se puede observar al fondo de la última de las fotografías.

Cuerpo principal de un deslizamiento

Ladera abajo, siguiendo el curso del deslizamiento, se aprecia mucho mejor el aspecto ondulado que presenta el cuerpo de la masa deslizada. En primer plano hay una gran cantidad de grietas de varios decímetros de espesor y un poco más allá, a la derecha de la fotografía, aparece el escarpe lateral.

Pero al descender por la ladera, la masa deslizada cambia sus características morfológicas…

Cuerpo de un deslizamiento que deriva en un flujo

Mirando ladera abajo, hacia el pie del deslizamiento, se puede observar que su superficie sigue mostrando una cierta continuidad y un relieve ondulado. Sin embargo, la masa deslizada ya no queda limitada dentro de unos escarpes definidos, sino que se desparrama en sus bordes, dando lugar a una forma lobulada muy característica.

Colada de tierra cortando un camino en Subiza

Bajando aún más por la ladera se llega de nuevo al Camino del Monte, que queda cortado por la masa de arena, arcilla y cantos. El aspecto general ya no recuerda al de un deslizamiento sino al de un flujo.

Un flujo es un movimiento de ladera en el que las superficies de ruptura no son preservadas, y las masas desplazadas son fuertemente deformadas internamente, comportándose de manera similar a un líquido viscoso (Varnes, 1978).

Flujo de barro en Subiza. Vista lateral

Esta fotografía muestra el final del movimiento en masa, desde una perpectiva oblicua-lateral. La estructura que se observa aparenta ser un lóbulo de un flujo de barro, en el cual se ha transformado el deslizamiento anterior, al avanzar ladera abajo. Realmente es muy poco serio intentar asignar estas estructuras a uno u otro tipo de movimiento en masa, usando unicamente como herramienta de trabajo la observación visual, y más aún cuanto que existe una gradación entre deslizamientos a flujos, dependiendo del contenido en agua de la masa desplazada, de su movilidad (mayor o menor cohesión) y de la evolución del movimiento. Pero esto se parece mucho (quizá no lo sea) a un flujo en el que la masa desplazada presenta un aspecto muy caótico, habiéndo sido totalmente deformada.

Flujo de tierras en Subiza. Vista frontal

Esta otra fotografía, muestra la misma estructura final del movimiento en masa, pero desde una vista frontal. Mide unas cuantas decenas de metros de ancho y presenta una preciosa sección transversal convexa.

Los flujos se clasifican (Varnes, 1978) de acuerdo al tipo de material involucrado y a la cantidad de agua que presentan. Así, pueden encontrarse flujos de detritos donde la mayor parte del material sólido corresponde a partículas gruesas, de mayor tamaño que la arena; los flujos de tierras, donde el material predominante corresponde a la fracción fina y no se encuentra saturado; y los flujos de barro, donde el material se corresponde principalmente a arcillas, limos y arenas, y se encuentra totalmente saturado.

Las precipitaciones de las últimas semanas han sido algo fuera de lo normal (ya hablaré de ello en la segunda parte), por lo que no es difícil de asignar a esta causa como el principal factor desencadenante de los complejos movimientos en masa de Subiza. El material ha debido de estar saturado en el momento de su movimiento.

Aspecto del flujo de barro de Subiza

Al acercarse a la estructura lobulada, se puede apreciar la mala clasificación del material, existiendo desde cantos de varios centímetros, pasando por arena, hasta partículas finas, y en proporciones destacadas en todas las granulometrías. Desde luego no es fácil asignar este flujo a un tipo concreto de los definidos anteriormente, sin llevar a cabo algún tipo de análisis granulométrico. Pudiera ser un flujo con características intermedias entre el flujo de detritos y el flujo de barro. O no…

Algo más fácil de asignar parece ser el siguiente movimiento en masa, del cual hablaré en el siguiente artículo.

~ por tectonicadeplacas en marzo 25, 2013.

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